jueves, 29 de octubre de 2009

Invierno???

Es extraño, más que de costumbre. Están los cambios, las novedades, la gente y los sitios nuevos, pero no esta el frio, no ha llegado todavía. Y después esta mi no-rutina, esa que ya no se si en el fondo no es más que simple y pura rutina, pero la cuestión es que sigo soñando con que entres por esa puerta, que cojas mi mano y me saques de aqui, que vayamos a callejear sin rumbo, a volver a caminar sin pisar las baldosas rojas, a hablar con desconocidos, a reirnos de todo y sin sentido.

sábado, 3 de octubre de 2009

El Síndrome de Peter Pan


"El corazón nunca habla, pero debes escucharlo para saber"

Proverbio Chino

No creo que se trate de intentar volver a la infancia, a un "Nunca jamás" ideal a través de esas cosas digamos excéntricas o aparentemente sin sentido, en contra de lo que todos te dicen deberías hacer, de lo cómodo, de lo normal (¿y qué coño es lo normal?). No, no creo que sea ningún síndrome, ni de Peter Pan ni de nada, se trata simplemente de escuchar un poco al corazón, de hacer las cosas que realmente quieres, lo que has elegido por ti mismo, porque así, en esas situaciones aunque lo pases mal, es imposible engañarte. Es la vida lo que buscas.

jueves, 24 de septiembre de 2009

¿Sabes cuando un vaso estalla en mil pedazos contra el suelo?

Pues así…

miércoles, 23 de septiembre de 2009

Una vida de película

Una vez leí que Casablanca es la película/película, es decir que todos los actores y el director jugaban a hacer una película y no a fingir que aquello era verdad. Yo creo que con otras muchas películas en blanco y negro de la época dorada de Hollywood se tiene la misma sensación. Hemos mitificado esos besos justo antes del “The End” así como los gestos, la forma de comer o fumar de Bogart, Marilyn, Dean, Hayworth y compañía. Es por eso que cuando algo nos sale genial, cuando todo nos va de maravilla (lo soñado) decimos que es de película y ya nos creemos dentro de un papel, ya estamos haciendo cine.
Una vida de película no es menos que eso, pero a la vez tampoco es más, mientras no lo olvides nunca no hay problema, así que de momento jugaremos a ser uno de ellos y a pensar que las canciones están hechas para ti.

lunes, 14 de septiembre de 2009

No se puede pensar por dos, no se puede vivir intentando saber lo que pasa por la cabeza de otra persona cuando ni siquiera algunas veces sabemos lo que pasa por la propia, como mucho se puede intuir con el riesgo que esto conlleva –equivocarse- pero no se puede, es imposible saberlo con exactitud. Y si es así, entonces por qué caemos una y otra vez en los “y si” o los “a lo mejor es que”, solo sirven para la desesperación más absoluta…


y para quedarte una vez más con la cara de no saber que esperan de ti.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Privilegios

Yo soy “bicicletero”, porque yo creo que la bici es una forma de pensamiento, de ser y de estar. Si vas en bici no puedes tener envidia de un tío que lleva deportivo ni de la rubia que lleva al lado, porque tú, en la vida, no has escogido eso. La bici es un compromiso.

Carmelo Gómez


Elegir por ti mismo dentro de un mundo donde prácticamente nos están diciendo siempre lo que tenemos que hacer es de los pocos y raros privilegios que podemos tener. Nunca lo había visto desde ahí pero es verdad, en el fondo es una cuestión de elección personal por encima de todo.

Y tampoco tengo ningún deseo tener un BMW o un Mercedes.

P.d: Cómo odio Septiembre!!!!!!!!!

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Amanecer

*Ella*

Se despierta cuando aún no ha terminado de amanecer y en la penumbra, con la poca luz que entra por las rendijas de la ventana, recoge su ropa desperdigada por la habitación y empieza a vestirse, despacio sin poner mucho cuidado, casi a desgana como una niña pequeña a la que su madre despierta para ir al colegio.

*Yo*

Me hago el dormido con un ojo entreabierto, observándola y empezando a sentir el frio que ha quedado a mi lado en la cama y también el otro, el que deja dentro de mí cada vez que la veo irse. Odio cuando se va.

*Ella*

Cuando ha terminado me mira, bordea la cama y se acerca despacio, se inclina, me acaricia el pelo, siento su calor, su olor, su respiración en mi mejilla. Entonces me susurra suavemente al oído: Te quiero.

*Yo*

El calor regresa por un momento, me vuelvo y nos besamos, le digo que estaré esperando, el día será largo. Sus dedos se deslizan sobre los míos y mi mano se queda un instante en el aire mientras la veo marchar. Me duermo con una sonrisa en los labios.