martes 17 de enero de 2012

Segunda adolescencia


Es como si estuviésemos viviendo la adolescencia otra vez. Esta crisis es lo que tiene, algunos vuelven a estudiar de nuevo, a vivir en casa de sus padres, a no tener un duro en los bolsillos (el dinero es una mierda pero de lo poquísimo positivo que tiene es que da independencia), a vestir como surferos comunistas y a que te gusten cosas como el video de we found love,  Skins o la MTV. No es “modernura”, es más bien lo que hay y supongo que no tardará en venir uno de esos sesudos sociólogos típicos de programa mañaneros (esto es otra cosa que tiene la crisis que ves la tele por la mañana) a ponerle un nombre (generación perdida, aunque yo pensaba que esos éramos los "Lostis"). De todas formas esta segunda adolescencia también tiene su lado más cruel, el que ve pasar el tiempo. Cuando eres adolescente no miras hacia delante, para qué si el espacio tiempo no existe, pero con los 30 en lo alto si lo haces y lo que se siente es impotencia, una gran impotencia de tener todo el tiempo del mundo y a la vez sentir que no lo tienes, que el reloj no deja de correr porque otros la han cagado por ti y lo único que se atreven a decirte ahora es que esperes.


Como es imposible vivir así, dándole vueltas a la pelota todo el día, porque terminaríamos con todo el Tranquimazin que hay en las farmacias del mundo,  lo que hace uno es vivir como buenamente se puede e intentar olvidarse mientras esta segunda adolescencia le va engullendo poco a poco feliz e ignorante, eso si siempre y cuando no te pase algo que te devuelva de una hostia a la cruda realidad, como por ejemplo que un buen día vaya uno por la calle y llegue un adolescente, pero de los de verdad y le diga al colega que deje pasar al “hombre” y a ti se te cae encima todas las piedras de molino de la Mancha, mientras por dentro te acuerdas de todos los antepasados del chaval.
Divina juventud.          

lunes 19 de diciembre de 2011

Buscando la luz


Recuerdas aquel verano cuándo anduvimos por esos pueblos perdidos de la costa buscando la luz del mar. Tú mirabas por el objetivo de la cámara intentando atrapar atardeceres mientras yo me colocaba detrás, abrazándote, besándote la piel de los hombros y formando esa extraña alineación que va más allá del espacio y el tiempo.
Estoy seguro que solo los arquitectos de Stoneheige con su antigua mística estarían a la altura de comprender semejante enigma imposible de explicar con palabras.      
Parecía que nunca iba alcanzarnos el otoño, que la luz, ganaría a todas las sombras posibles de este mundo y de cualquier otro que se osase ponerse por delante de nosotros. Zeus, Ra o Shiva, solo eran dioses impotentes ante lo nuestro.

Ilusos. 

El amor es eterno mientras dura. 

jueves 17 de noviembre de 2011

Hoy estoy harto

Estoy hasta los mismísimos de que todo el mundo te diga que ahora mismo lo único que se puede hacer es esperar a ver qué pasa (no se qué es lo que tiene que pasar: un tren, un avión???).
Estoy harto de alguna gente medio autista que parece no se darse cuenta de la mitad de las cosas.
Y sobre todo estoy hasta los h.... del puñetero invierno y de que parezcan las mil y solo sean las 7 de la tarde.

viernes 23 de septiembre de 2011

Septiembre, otra vez...


No se si alguna vez llegará el día en que deje de sentir estas tremendas ganas de escapar de todo que me entran cuando llega Septiembre.

sábado 6 de agosto de 2011

Tyffanys



Nada malo puede pasar mientras suenan canciones así.

lunes 25 de julio de 2011

Amy

Siempre he pensado que para hacer Soul de verdad tienes que estar realmente jodido y Amy lo estaba. Su destino era un tópico que todo el mundo conocía desde hace mucho tiempo, solo faltaba una fecha maldita que poner tras el guion de una lapida comprada de antemano. No había rehabilitación posible, la Amy que conocíamos era la única que había, drogata, borracha, adicta y sobre todo atormentada, no existía otra, no hubiese podido hacer sus canciones. Siento pena porque ya nunca podremos volver a escucharla pero a la vez también siento alivio por saber que ha descansado al fin.

Hasta la vista Amy...



jueves 16 de junio de 2011

De otro tiempo

Del 20 al 22 de Mayo del año 2008, Ueli Steak arriesgó su vida en un ascenso relámpago de más de 3000 metros en el Annapurna, para intentar en vano salvar otra vida, la de Iñaki Ochoa de Olza, un hombre al que admiraba y eso que apenas siquiera había llegado a conocer en persona unos días antes. Cuentan que Iñaki, que yacía ya casi inconsciente victima de un edema cerebral en su tienda de campaña del campo 4 a 7400 metros de altura, nada más verle, acertó a sonreír al reconocer el rostro de uno de sus más grandes ídolos en el mundo del himalayismo.

Pocos días antes, el 17 de Mayo, Michael Dunlop ganaba la carrera de motos más famosa de Irlanda, la North West 200, en el mismo circuito urbano donde hacía solo dos días acababa de morir su padre, victima de un desgraciado accidente. Ni uno solo de los pilotos que tomaron la salida en aquella prueba aflojaron el ritmo ni por un instante para dejar ganar a su hijo, ya que todos querían dedicar el triunfo al gran Robert Dunlop una de las mayores leyendas del motociclismo irlandés.

Son solo dos pequeñas muestras de la admiración o el respeto profundo que se profesan unos hombres que se rigen por la pureza de unos valores difíciles ya de encontrar (y entender) en el mundo en el que vivimos y más aun en el del deporte, donde el dinero, la gloria y el espectáculo han terminado por pervertir los ideales que llevaron a su nacimiento.

Más allá del triste espectáculo que han dado Juanito Oairzabal y Edurne Pasaban o el circo en que se ha convertido el campeonato del mundo de motociclismo en los últimos tiempos, existe otro mundo lleno de honestidad y dignidad, que conecta con lo básico, natural e instintivo que hay en el reto de enfrentarse al desafío de superarse a si mismo como único objetivo, de hacer las cosas porque verdaderamente se quiere hacer y porque se elige hacerlas desde la libertad más absoluta que da el simple imperativo interior que todo hombre lleva consigo y que tristemente se ha ido olvidando en favor de los intereses externos.

Dicen que el futbol inglés se ha profesionalizado, que sus jugadores ya no se van de pintas tras los partidos sino que ahora se van a dormir temprano y siguen estrictas dietas, lo que les ha llevado a ganar títulos a nivel europeo y mundial, pero quizás lo que ni ellos mismos sepan es que han pagado el precio más alto como tributo, el de perder su espíritu por el camino.

Hablan de romanticismo, de anacronismos y contrasentidos ridículos, de oposición al progreso y la evolución lógica (¿?) de los tiempos para justificarse, pero qué quieren que les diga, yo me quedo en esa pequeña parte que queda de otro tiempo, con esas islas en medio del mar donde a las cosas les sigo encontrando más sentido, más valor y mucho más sentimiento.